Querida familia y amigos, os aviso de que el post es largo, pero creedme que no tiene desperdicio....Leed hasta el final.
¿Sabéis que lo que no me pase a mí no le pasa a nadie,verdad? Bien, pues hoy os traigo una historia de esas que tanto os gustan...
Sí, lo puedo confirmar, es mi cara, no sé si mi sonrisa, mis ojos, pero sea lo que sea, algo tengo en la cara que hace que la gente me pare y hable conmigo.
A continuación os narro los hechos con todo detalle:
Estaba yo felizmente paseando por mi paseo marítimo de Thessaloniki (Leoforos Nikis, se llama) mientras anochecía, escuchando musiquita y buscando mi paz interior -foto del momento-
Cuando, de repente, un hombre que estaba allí parado me pregunta que si hablo inglés...Y yo pienso, bueno, hablar lo que se dice hablar no hablo, pero lo intento que no es poco...El caso es que le digo que sí y le pregunto que qué quiere. El señor, muy amablemente, me pide que le vigile sus cosas que tiene que ir un momento al baño, -aquí sus cosas-
Yo alucino un poco y miro el chiringuito valorando la posibilidad de decirle que sí o que no. Pero lo veo apurado y le digo que si no tarda mucho le espero allí. Le digo que me voy a sentar justo en frente y me dice que no, que tengo que estar cerca, que si quiero me puedo sentar en la mantita. Imaginaos mi cara...Me comenta que está allí leyendo el tarot y que, cuando él vuelva, de forma gratuita y en agradecimiento me lee las cartas.
La verdad es que me fié de él y le ví irse al "Goody´s" (que es el McDonalds griego -2 McDonalds en todo Thessaloniki frente a aproximadamente 10 Goody´s sólo en el centro) a toda prisa.
Aproveché los 5 minutos que estuve allí guardando el chiringuito, como bien os podéis imaginar, para hacer las fotos que os estoy enseñando, pues a mí esto me olía a historia rara de esas que tanto os gustan y que yo siempre recuerdo con cariño.
Estando allí parada, se me acerca otro señor, esta vez griego, y me dice medio en inglés medio en griego, que si viene la policía lo va a denunciar porque no puede tener la moto en mitad del paseo marítimo...y yo le digo que no sé nada, y claro, él me dice que ha visto toda la historia, pero que me lo dice para que avise al "pitoniso". Imaginaos...yo flipando en colores.
Aunque curiosamente no estaba preocupada...eran las 18,30h de un soleado día y además había un montón de gente paseando. Encima me había dejado a cargo de una pedazo de moto (artículo valioso) y yo iba en chándal, sin cartera, sin dinero y sin móvil, vamos, una "barbie deportista" en toda regla como diría EvaMari. Y, en caso de que apareciese la policía y preguntase yo no sabía nada, porque nada de lo que allí había era mío y el hombre me había pedido ese favor. Sí, ya lo sé. Sé que no hay que coger nada de nadie, ni maletas, ni bolsos, ni nada, pero yo simplemente me puse al lado de la farola.
El caso es que el pitoniso no tardó ni 5 minutos, vamos que se fue y vino corriendo. Era un hombre de la edad de mi padre, con sus gafitas, calvito, más bajito que yo...Total, que a unas malas, patada voladora gancho de derecha y crochet de izquierda (como bien he aprendido en el gimnasio) y lo tumbo allí mismo.
Lo mejor viene ahora, cuando empieza a hablarme y me dice lo que me dice....

Primero, me da las gracias, dice que he sido muy amable y que me lo agradece, que si quiero me lee las cartas. La digo que no, que muchas gracias y me dice que -atención-: desea que encuentre un hombre bueno con el que me pueda casar y que me haga muy feliz. Le digo que gracias, me da la mano para despedirse y continua con su historia: que sabe que he tenido mala suerte en el amor (¡dos veces!) pero que eso va a cambiar, que el siguiente será el hombre de mi vida con el que me casaré y seré feliz. En esto que yo ya le he soltado la mano. Sigue insistiendo en las cartitas y le digo que no. Obviamente me pregunta que porqué no quiero y le digo que prefiero no saber mi futuro. Pero él sigue...15 minutillos he estado hablando con él. Me pregunta cuál es mi horoscopo y le digo que "cáncer" me dice que si soy médico y le digo que no, y me pregunta que qué soy y le digo que psicóloga (bien, porque el hombre no hace chistes típicos de psicología absurda) y me sigue contando que soy la tercera psicóloga que conoce en toda la tarde y que, además, su hermana también lo es...Sigue diciéndome que soy muy inteligente y que mi cara tiene "algo"...Después me dice que desprendo buenas vibraciones, que tengo energía positiva en mí. Montse, yo no hacía nada más que acordarme de tí...y continua diciendo que brillo, que hay algo en mi que me hace brillar, que tengo luz...y que de verdad, todo lo que me va a pasar de ahora en adelante va a ser bueno porque me lo merezco...Montse, de verdad, parece que el pitoniso hubiese hablado contigo y tu le hubieses dicho lo que me tenía que decir...Porque hablaba como tú, con tus palabras!!!
Yo de verdad que ya no sé ni qué decirle, le doy las gracias, le deseo suerte y le pregunto que de dónde es, me dice que es de Canadá y que está recorriendo el mundo, que tiene dos trabajos uno profesor de inglés y otro "leer el tarot"...A mí me da pena, porque sinceramente pienso que es un colgado de la vida, pero me ha dicho lo que me ha dicho...Además, que me hace ilusión que alguien que no me conoce me desee cosas buenas, porque yo a todo el mundo le deseo lo mejor en su vida, aunque haya quien se empeñe en creer lo contrario...pero en fin...ese es otro tema...
Y ya, por fin, me despido de él y me dice que anote su número de teléfono, me miro yy le digo que no tengo nada y me adjunta un papel, por si algún día quiero tomarme un café con él...NOOOOOO. Por favor, como comprenderéis, su número será otro de tantos números que han caido y seguirán cayendo en saco roto...
Pero no sé... me ha dado penilla, muy centrado no creo que esté...la verdad, pero ha sido en todo momento muy amable y muy correcto...
Y alejándome de él, me he empezado a reír como una tonta porque me ha hecho mucha gracia, tanto la situación como lo que ha dicho...Y me he acordado de tí Ismi y del día en que, otro colgado de la vida, interrupió nuestra cena para decirme que era afortunada y que en 3 años estarímos casados, jajajajaja.
¡Qué manía tiene la gente con casarme! ¡Ahora que estoy pensando en volverme hippie como este hombre y dar la vuelta al mundo!!! Cuando lea la tesis ,algo tengo que hacer, avisados estáis...
El resumen es que lo de hoy me ha servido para CONFIRMAR que, efectivamente, es mi rostro, mi cara, lo que hace que la gente se me acerque, debe ser que inspiro confianza o que, tal y como decís muchos de vosotros, se me ve la cara de buena y, quién sabe, quizá eso despierte ternura o seguridad o confianza en los demás...
Y ésta ha sido mi historia, que no es poco...Me he reído sola un montón de rato...
Pero debe ser que, a pesar de ir en chándal, hoy estaba con el guapo subido porque me han parado otros dos chicos, esta vez no para que les vigilara nada, sino porque querían conocerme...Tranquilos, de forma rápida, educada y eficaz les he ahuyentado. ¡Es que me han pillado riéndome sola de lo que me había pasado con el pitoniso!
Esto útlimo también me da que pensar...los griegos están cambiando...no es su estilo presentarse a una chica...ellos como mucho la miran con educación. Aquí tenéis el
dato cultural de hoy: así como en España (más en Andalucía) sales una noche y conoces mucha gente, porque hablas con uno, con el otro, siempre hay quien intenta algo contigo, en Grecia noooooo. Los griegos son muy parados para eso, ellos no les entran a las chicas en los bares ni discotecas ni nada por el estilo (obviamente, hay excepciones). Por su parte, las chicas no hablan con cualquiera sin conocerlo...Así son...muy muy tradicionales aunque parezca todo lo contrario.
Os quiero,
Besos,
Laura E. G.
P. D. PAPI, NO TE PREOCUPES QUE ESTOY BIEN. QUE ESTOS SON 4 "MINDUNDIS". Que yo soy educada, pero sé perfectamente qué debo y qué no debo hacer y las precauciones que debo tomar en cada situación. QUE TENGO LA CAEBZA ENCIMA DE LOS HOMBROS. Y que síiiii, que griegos no, que yo con un español. Que todo eso lo séeeee papi, que la lección la tengo bien aprendida.