viernes, 3 de septiembre de 2010

Sí, las casualidades existen

Queridos amigüitos y familia,


Os voy a contar qué tal me fue el día de ayer, aunque esté publicando esta mañana (en el hotel la wifi no es gratis, aquí en City College, sí).

Al final, tras una ardua batalla, el espíritu del trabajo se está instalando en mí, apartando, muy a mi pesar, al espíritu veraniego que tanto me gusta. Es decir, que ya estoy instalada en una mesa con los otros estudiantes de doctorado. Aunque somos pocos, a saber: Martin (que no sé su historia), Aristhea (no estoy segura de que se escriba así) y Despina (que son doctorandas de Ana). Todos son muy agradables conmigo, Aristhea es la que más rato ha estado allí y la que más me ha ayudado (está un poco estresada, se casa la semana que viene) y Despina (está un poco “chof” porque a su madre le han detectado un tumor) pero es una mujer de bandera. Sí señor, prototipo de griega: mujerona, alta, guapa, bien arregladita, bien vestida y un encanto.

No tengo queja, lo único es que el ordenador estaba un poco perezoso y se me ha resistido, así para poder conectarme a la Wifi he tardado como dos horas. Una hora intentándolo Aristhea, Athanasia (o Natacha, que es la administrativo que tanto me ha ayudado en la búsqueda de pisos) y yo sin éxito alguno. Hasta que a Natacha se le ha ocurrido llamar al informático, jejeje. Me río porque cuando ha visto el ordenador en español se le ha puesto una cara…yo le he dicho que le traducía sin problema, jejej. Me sigo riendo, de las traducciones más bien. Pero en 5 minutos, pimpampum, lo ha conseguido. Con lo cual me he puesto al día con los e-mails, comentarios, publicaciones y demás cosas relacionadas con internet. Tanto me he emocionado que se me ha ido el santo al cielo y eran ya las 15h. pero allí nadie había dicho de comer, Aristhea se ha sacado el tupper, y yo he recogido bártulos y me he ido a buscar un sitio donde pudiera callar mi estómago. Lo he encontrado, pero no he hecho foto. Estaba en una bocacalle del mercado que os enseñé el otro día, era como una plaza adoquinada y con puestos de flores precioso. Ya le haré fotos porque está al lado de una iglesia y seguro que volveré.

Después de eso, he subido al hotel a dejar el portátil y he subido a los apartamentos en los que voy a vivir para calcular el tiempo que se tarda en total desde éstos hasta City (por si no os lo he dicho, City College es el nombre de la Universidad en la que estoy, que es un centro adscrito a la Universidad de Sheffield –UK-). El resultado ha sido de 28 minutos andando a buen ritmo y sin mirar escaparates.

Tras esto, como estaba algo agobiada he decidido bajar a la calle de las tiendas (OPA OPA) e iba con intención de pecar a lo grande (bolso, reloj, zapatos, lo que fuese: pá la saca). Pero he entrado en una zapatería y no tenían de mi número así que, cabizbaja, he seguido andando hasta toparme con unos almacenes que tenían pinta de ser el Corte Inglés griego. Sí lo son: FOKAS. Con un montón de marcas (Armani, Hugo Boss, Polo, etc.). Entonces me he acordado de que quería una gorra, pero cuando he mirado los precios he salido por patas (10 € más cara que en España, la misma vista en el Corte Inglés). Pero es que aquí los horarios comerciales son raros y las tiendas también. Resulta que las escaleras mecánicas terminaban en la planta 1 y la salida estaba en la 0. Y aquí es donde viene lo mejor, ya medio mareada que estaba dando vueltas y entre todo el barullo de gente escuchó: “LAURA”. “Madre mía ¿quién me llama?” He pensado yo, digo bueno, será alguien de City o del hotel que sabe lo de los pisos. Pero no, y estas son las cosas que me pasan a mí: resulta que esta mañana me ha escrito por el tuenti un chico diciéndome que estaba aquí desde agosto con una estancia del doctorado, a lo que yo le he contestado que yo también y le he agregado como amigo. Estaba esperando que me aceptara para que decirle de quedar. Pues sí, él estaba en FOKAS buscando una manta y me ha reconocido. Con las patas colgando me he quedado. Qué fuerte!!! Si es que el mundo es un pañuelo.

Menos mal, porque llevaba sin hablar español todo el día, así que hemos empezado pimpam pimpam y hasta las 00 h. y algo hablando. Hemos paseado, tomado coca-cola y cenado.

AVISO A FUTUROS VISITANTES TESALÓNICOS: 4€ una coca-cola. CARÍSIMO. El motivo obedece a que la gente está sentada como dos o tres horas con una misma consumición. No como en España que te tomas tu copa, cerveza, café y te vas con la música a otra parte. No, aquí se paran muchísimo tiempo más, y para que al establecimiento le resulte rentable lo ponen más caro.

Peeeeeerooooo, no desesperéis: en el sitio de al lado ponían MOJITOS a 5€. ¿Veis? Como en el chiringuito Chill-Out de Carboneras. Aunque nuestro amigo el del “Bicho” seguro que nos los hace más ricos y nos salen más baratos (claro, si tenemos uno o 15 flayers!!) En fin, voy a tener que buscarme un amigo de esos aquí a ver qué tal…

Un besito grande para todos. Gracias por los comentarios y los e-mails.

P.D. estoy empezando a echar de menos a mi primo JS (Jamón Serrano para los amigos). (Esto es una indirecta para quienes vengáis a visitarme).

Laura.

1 comentario:

  1. Hola Laura, felicidades por el blog y también por el humor con el que estás llevando tus aventuras en Grecia. Me alegra mucho que hayas encontrado un sitio para vivir (has hecho muchas cosas en muy poco tiempo!!!), aunque espero que cuando te mudes nos cuentes en qué consiste una residencia/apartamento. Ya estoy de regreso en la universidad así que cualquier cosa que necesites no tienes más que pedirla. Besos!

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