domingo, 12 de septiembre de 2010

En un lugar mágico…

Querida familia y amigos,


Ahí es donde estuve el sábado. Qué sitio más bonito…No hay palabras para describirlo. Se llama Meteora. Os voy a contar algo de historia sobre el lugar (así añadimos a este blog un poquito de culturilla general).

Meteora es uno de los lugares más visitados de Grecia. El nombre proviene del adjetivo “Meteoros” que significa “suspendido en el aire” (la palabra meteorito tiene la misma raíz). Meteora se podría describir como un bosque de rocas; rocas que habían sido sedimentos de un mar anterior. Hace 10 millones de años el movimiento tectónico formó esta curiosa región. El desgaste, la erosión y el conglomerado de diferentes tipos de rocas han sido los responsables de esto:


Ya en el siglo XI, estas impresionantes cuevas naturales se convirtieron en el hogar solitario de numerosos monjes ermitaños. Con el paso del tiempo, se construyeron 24 monasterios sobre los picos, y en la actualidad, seis de ellos siguen abiertos, ocupados por monjes o monjas y siendo visitados por numerosos turistas:



Meteora forma parte del Patrimonio Mundial. Hay quien dice que es la octava maravilla del mundo…


(Que conste que esto no lo he copiado de ningún sitio!! He hecho un resumen de todo lo que he leído y me han contado).

La verdad es que no hay palabras para describir el paisaje. Además, ayer estuvo lloviendo prácticamente desde que salí de Thessalonika (sobre las 11 de la mañana) hasta que regresé. Puedo prometer y prometo que en mi vida había visto llover tanto como ayer. Os cuento cómo fue la cosa:

El viernes le comenté a Ana que quería ir a Meteora y me dijo que lo mejor era ir en coche. Estuve mirando autobuses y trenes con Ismael, pero las combinaciones no eran muy buenas y económicamente tampoco compensaba, así que alquilamos un coche en el aeropuerto. Entre unas cosas y otras salimos a las 11 de Thessaloniki con un Ford fiesta blanco. Conforme íbamos avanzando, el día se iba poniendo cada vez más negro y la lluvia era cada vez más intensa. Después de casi cuatro horas de camino ya teníamos asumido que la lluvia no iba a dar tregua. Es más, al parecer causó estragos: gente achicando agua con ayuda de los bomberos, carreteras cortadas, campos inundados. Pero lo importante fue no desanimarse…así que nos paramos (para llegar hasta Meteora hay que atravesar el pueblo de Kalambaka y de Kastraki) en una especie de panadería-pastelería y compramos unas empanadas, trocitos de pizza y pastelitos, que de buena gana nos comimos en el coche. Fijaos si llovía, que aparqué el coche en la puerta de la panadería y nos pusimos chorreando en cuatro pasos que dimos hasta dentro de la tienda!!

Pero cuando salimos del Kastraki y de repente torcemos en una curva y aparecen esos pedazos de piedras, que parecían esculpidas con un cincel y un martillo, se nos olvidó la lluvia, los kilómetros hechos, las curvas de la carretera, los hoyos del asfalto y todo. Es un lugar mágico y todavía lo es más las nubes y la niebla. Parece que se ha detenido el tiempo y que estás en una realidad paralela. Es un sitio en el que parece que habitan los espíritus, hadas y duendes. Además, ves el agua seguir su ciclo natural, el bosque tan frondoso y verde… (Sabéis que me encanta el campo!!).


Os voy a dejar unas fotos para que os hagáis una idea. Lo curioso fue que cuando estábamos dudando de bajar y subir al Monasterio principal y más grande, la lluvia cesó y pudimos visitarlo tranquilamente. El hombre que nos vendió los tickets para entrar era muy amable y sin apenas hablar inglés me dijo que debía cubrirme las piernas aún llevando unos pantalones tejanos largos con una especie de falda:



Todos los monasterios tienen la misma distribución, alrededor de un patio central, rodeado por las celdas de los monjes, las capillas y el refectorio. En el centro se encuentra la iglesia principal. Tenían diferentes salas dedicadas a exposiciones y recreaciones. Así, había una bodega y una cocina, un museo con pinturas de los principales personajes que lucharon por la independencia de Grecia y diferentes útiles de guerra y atuendos.
A los primeros monasterios sólo se podía acceder mediante escaleras desmontables. Más adelante se utilizó una especie de montacargas que permitía que los monjes pudiesen subir dentro de unas redes. En la actualidad, se accede mediante unos escalones esculpidos en la roca en la década de 1920, y también por una carretera situada en la parte de atrás:




Como habéis podido notar me ha encantado el sitio, pasaría temporadas allí y no me cansaría de visitarlo. Tomad buena nota de ello todos los que tenéis pensado venir a visitarme (y los que no también, por si alguna vez estáis cerca de Grecia).

También hubo anécdotas curiosas: como el hecho de que teníamos que devolver el coche a las 21h. y no llegábamos. Nos desviaron por varios pueblos perdidos porque la carretera principal estaba cortada, la autovía por la que íbamos (que era de peaje) de repente pasaba de tener tres carriles a uno solo para cada sentido, nos encontramos unos hoyos tan grandes como para esconder a un elefante, adelanté a un Corbette por la derecha…

Pero al final, todo salió perfecto!!

Un beso muy grande para todos. Gracias por estar ahí y gracias por vuestros e-mails. Espero que igual que me animáis a que siga escribiendo, me digáis que pare cuando me ponga muy pesada!!!

P.D. Mañana os escribo qué nos pasó cuando regresamos, que cuanto menos es gracioso y lo que hice el domingo (Es que Internet va muy lento y muy mal, debe ser que mis vecinos están todos enganchados y bajándose cositas).
 Laura.

1 comentario:

  1. Hola Laura. el sitio nos ha parecido espectacular, y la lección que nos has dado de historia más espectacular todavía. También comprobamos que la cosa no era tan negra como tu pensabas y alguna alegria tienes con todas esas salidas.
    Cuando te escribimos la otra vez te dijimos que nos contaras cosas en el trabajo, si te sientes bien allí o no, o si la gente es agradable contigo.Cuenta algo!!!!!

    Weno, Lauri nosotros en Sevilla pasando "muncho, muncho caló" pero tu sabes mi arma, eso es lo que hay.

    Un beso mu, mu,mu fuerte del Juanca y lupilu.

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